Evelyn Glennie - percusionista sorda
Lunes, 28 Julio, 2008
Glennie es una prestigiosa percusionista que ha actuado con las mejores orquestas, bajo la dirección de grandes maestros y en compañía de extraordinarias figuras. Nada de esto sería inusitado, si no fuera porque Glennie padece una sordera progresiva.
Pero eso no es todo, Glennie, quien también compone y ya lleva dos décadas de exitosa carrera, ha obtenido numerosas distinciones, quince doctorados de distintas universidades, y especialmente, un Grammy, en 1989.
Glennie nació el 19 de julio de 1965, en Aberdeen, Escocia, y su primera lengua fue el escocés propio de esa región. Glennie padece de una profunda sordera desde los 12 años; pero eso no le ha impedido ser una gran figura de la música. Su espíritu de lucha y su fe en el triunfo la llevaron con el tiempo a convertirse en la primera percusionista solista a tiempo completo en el mundo. Su padre tocaba el acordeón en una banda de folk y ella se inició en los instrumentos típicos de la región, estudiando más tarde en la Ellon Academy y en la Royal Academy of Music. En la actualidad, Glennie recorre el mundo dando muestras de su arte y su espíritu únicos. Más de 100 conciertos al año, además de master classes y actuaciones en escuelas de música. Además de lo que ella misma compone, encarga obras a otros creadores que suman ya 53 conciertos, 56 piezas para recital, 18 para concierto y dos obras para grupo de percusión. Es capaz de manejar en escena hasta 60 instrumentos y su colección privada de éstos suma unos 1,800.
En 2004, Glennie se unió al prestigioso cineasta Thomas Riedelsheimer para crear el filme Touch the Sound. A Sound Journey with Evelyn Glennie, en el que a través de juegos de imágenes y sesiones musicales, que van de la improvisación en un restaurante con latas y palitos chinos a una sesión de grabación con el músico vanguardista Fred Frith, pretende cambiar nuestra manera de ver -más bien de sentir- el sonido.
El País de los Sordos - Documental francés de Nicolas Philibert
Miércoles, 18 Junio, 2008
Entre las ventajas de navegar por la Web 2.0 es tener la oportunidad de ver este documental El País de los Sordos. Está subtitulado.
Le pays des sourds (El país de los sordos), de Nicolas Philibert (Etre Et Avoir).
Título: El país de los sordos
Título original: Le pays des sourds
Director: Nicolas Philibert
Idioma: Francés / Lengua de Signos Francesa
Año: 1992
Duración: 89 mins.
El pais de los sordos
Nicolas Philibert
Un grupo de actores sordos, una escuela de niños sordos, un profesor de Lengua de Signos Francesa (LSF) así como otros sordos nos introducirán paso a paso y vivencia a vivencia en el mundo de las personas que viven en el silencio. ¿Cómo es su vida? ¿Cómo les tratan los oyentes?
De forma divertida, aunque con un ritmo pausado, iremos descubriendo detalles sobre el desconocido mundo de los sordos, en especial por parte del profesor de LSF que con un sentido del humor y una expresividad pasmosas nos da detalles sobre esta lengua y descubre, para muchos, la realidad de las lenguas de signos; que no es una única y universal sino distintas para cada comunidad de sordos (francesa, alemana, japonesa…); así como su facilidad para aprender en poco tiempo (un par de días comenta el profesor) la lengua de signos de otra comunidad, en contraposición a la dificultad para los oyentes de aprender otra lengua hablada distinta de la propia.
También, mediante las sesiones con los niños sordos, aprenderemos un sistema de educación consistente en enseñar a oralizar (a hablar pronunciando sonidos que los niños no son capaces de oir o que oyen con gran dificultad). Sufres con ellos viéndoles esforzarse por dominar una forma de comunicación que les es ajena y lo bien que se expresan mediante signos y, sin embargo, la satisfacción que sienten cuando son capaces de hablar e incluso de escuchar, siempre con dificultad, mediante un audífono.
Experiencias desgarradoras como las de una mujer a quien los padres encerraron en un manicomio por el simple hecho de ser sorda o situaciones cómicas, pero cotidianas, como la búsqueda de piso por parte de una pareja de sordos y su dificultad para comunicarse con el vendedor.
En definitiva, una excelente oportunidad para conocer y valorar la lengua y la cultura de una comunidad que se encuentra entre nosotros y merece ser respetada. Todo eso sin renunciar a pasar un rato agradable de risa y emoción. Eso sí, disculpad el escaso dominio del cámara que, en ocasiones, parece más amateur que profesional.
por Jax
Habrá que buscar un hueco para verlo. ¿ok?